—Los Cerrillos está parcialmente aislado en cuanto a interconexión con el resto de las ciudades, no sólo dentro de Canelones sino también para y desde Montevideo. ¿Cómo evaluás esa situación y qué soluciones puede ofrecer la Intendencia?
—El aislamiento no lo sufre sólo Los Cerrillos sino muchísimas localidades del departamento de Canelones. Primero hay que separar las modalidades y las competencias. El transporte que entra a Montevideo está regulado por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, entonces tiene una paramétrica que es lo que después determina el valor del boleto, tiene subsidios de gasoil y de boleto estudiantil, tiene la capacidad de carga mayor que en lo departamental, en general son rutas bituminizadas; entonces ese sistema de transporte, que es el suburbano o el metropolitano, está regulado por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Después está el departamental, que es el que regulamos nosotros, que es aquel servicio de transporte que se mueve sólo dentro del departamento. Si un coche sale de Cerrillos a Montevideo seguramente cargue muchísima más gente que un coche que sale de Cerrillos a Canelones por Aguas Corrientes, porque ahí levanta los vecinos de estas zonas, zonas rurales, que son muy pocos, que normalmente se da en calles de balasto, y donde la estructura de costo que tiene el transporte departamental es mucho menor. Por lo tanto el transporte de Canelones es muy débil. Y también esa debilidad fue la que a nosotros nos llevó a tomar la medida que tomamos cuando COPSA nos puso arriba de la mesa dejar las líneas departamentales que eran pura y exclusivamente sociales.
—¿Cuáles eran?
—Las líneas que le sacamos en agosto o setiembre del año pasado fueron líneas que van y cubren la zona rural, las escuelas rurales, pero que no son líneas de carga.
—Me dijiste en un momento que COPSA dejó esas líneas y después que la Intendencia se las sacó. ¿Cómo fue en realidad?
—Dentro de las reglas de juego existe que te doy una verde y una madura, te doy una línea social y te doy una línea que sea rentable y permita sostener la otra.
—¿Están obligados a hacer las líneas sociales para recibir las otras?
—Son las reglas de juego. Quien regula las líneas de transporte es el estado, por lo tanto yo tengo que velar para que el transporte llegue a todos lados y para eso tengo que tener el cuidado de que quien me cubra lo que es deficitario tenga la posibilidad de ganar por otro lado para equilibrar la balanza. O al revés, si estás ganando por un lado también tenés que hacerme esto otro que le da el servicio a la gente. Entonces COPSA vino el 7 de agosto del año pasado y nos planteó que iba a dejar seis líneas departamentales sociales y el 9 de agosto nos planteó que iba a dejar cinco más, once líneas sociales en total. Nosotros conversamos con ellos y después de un trabajo que hicimos resolvimos que si nos dejaban esas once líneas también les íbamos a sacar estas otras ocho, y así fue.
—Querían dejarlas porque no eran redituables.
—Exacto. Entonces si me dejás las sociales también te voy a sacar las que permitan sostener esas líneas, sino se nos cae todo. No querés caldo, dos tazas. La semana pasada estuvimos recorriendo Rincón del Colorado, donde tenemos que llegar a aceitar las combinaciones porque están medio desajustadas, pero con esa posibilidad de que se aceiten los horarios la gente va a tener una movilidad distinta con los mismos servicios que hoy tiene.
—Este mes por primera vez la combinación coincidió con el horario en que pasaba el ómnibus en Cuchilla de Sierra y entró hasta la escuela 72.
—Bueno, en ese recorrido vi tres escuelas rurales, hay que ver qué se está cubriendo ahí y qué no, pero la dificultad que tiene el transporte departamental es que no tiene una solvencia económica como tiene el transporte de Montevideo, es imposible para nosotros pensar en un sistema de transporte más fluido, entonces lo que estamos intentando hacer es dar una discusión de qué sistema de transporte queremos a nivel por lo menos metropolitano, y ahí empezamos a discutir de vuelta las reglas de juego, los subsidios, en qué condiciones trabaja un sistema y en qué condiciones trabaja otro. Tiene que ser una política de transporte a nivel nacional. Y eso nos va a permitir a nosotros hacer un entrevero y doy de vuelta que nos deje posicionados de otra forma y nos permita mejorar algunas situaciones.
—¿Cómo se pueden mejorar entonces?
—Estamos trabajando muy fuerte con el tema de complementar el transporte, y acá COPSA nos planteó la posibilidad de hacer un trabajo coordinado con Ceballos en esta zona y dejar de venir a Cerrillos en algunos horarios con las líneas que ellos tienen para hacer una coordinación, que eso puede ser posible siempre y cuando el servicio se mejore, no sólo para bajar costos. Ese es el desafío que tenemos con el transporte, pero si me decís que necesitás volver más tarde de Montevideo por ejemplo en este momento no te lo puedo resolver. Sí quizás si generamos esta otra modalidad de complementación del servicio de transporte que permita quizás con alguna combinación, sin tener que pagar más, acceder a esa movilidad que hoy no la tenés.
—Me quedé en el tema de COPSA, ¿qué pasó cuando planteó dejar las líneas sociales?
—Le sacamos ocho líneas. COPSA dejó en total dieciocho líneas. Acá yo no estoy pegándole a COPSA, las soluciones del transporte y la necesidad de la movilidad también incluyen a COPSA, pero las definiciones políticas están claras y está claro hacia dónde vamos. COPSA es un aliado estratégico en cuanto a dar el servicio de transporte, tiene que estar, pero tenemos situaciones que no se pueden dejar pasar.
—Pero también había una especie de situación de monopolio de COPSA.
—Estamos de acuerdo. Pero hoy COPSA de 34 líneas departamentales que tenía tiene 15.
—¿A quién pasaron?
—Se distribuyeron entre la empresa Tala Pando, Rutas del Norte, SATT, Compañía del Este y Ceballos, esas líneas departamentales familiares, que dos de ellas atienden esta zona y dijeron que se unían, y que son empresas que les cuesta muchísimo tener una solvencia como tiene otro tipo de empresas.
—Concretamente, ¿qué trabajo se está haciendo desde la Intendencia para interconectar los distintos pueblos y ciudades de Canelones?
—Nosotros tenemos tres objetivos claros para este año, y uno de ellos es que el sistema de transporte, quizás incluyendo el taxi, cuente con un sistema de posicionamiento satelital, y que nosotros podamos tener un centro de monitoreo, que ya lo estamos armando, donde podamos visualizar dónde está el ómnibus, por dónde va, para permitirnos frecuenciar, ordenar y regular el sistema de transporte. Eso va a llevar a que las empresas tengan que adaptarse a los tiempos más reales y ajustarse, porque sino saben que van a haber denuncias de los vecinos, control, fiscalización, y por lo tanto sanción.
—¿Dónde se puede denunciar en el caso de una irregularidad así?
—En el municipio, y el municipio nos lo hace llegar a nosotros, o comunicándose con el 1828 y dejar la denuncia establecida. Y el otro gran desafío que tenemos es la transversalidad de las líneas de transporte, vinculando Canelones pero también la zona este y oeste de Montevideo, entrando a terminal Colón.
—Hablabas de una serie de comisiones trabajando. ¿Hay alguna comisión, o el tema al menos sigue sobre el tapete, de poder acceder con más líneas a las escuelas rurales que tienen muchos problemas de acceso, y como contrapartida, que los gurises del campo puedan venir con mayores frecuencias al liceo o a la UTU de Los Cerrillos?
—Así como ponía el ejemplo de COPSA a los efectos de decir que lo primero que se cubrió fue las escuelas rurales y que los gurises que viven en las zonas rurales tengan la llegada a la centralidad por los temas de estudio y por los temas de salud, el objetivo es ver objetivamente cuáles son las realidades de esas escuelas, entonces vamos a venir, como fuimos a otras en Rincón del Colorado, porque estamos hablando de las mismas líneas: Las Piedras-Las Brujas, Cerrillos-Canelones y Cerrillos-Las Piedras, o sea que aprovechando esta movida que vamos a hacer tenemos que ver cómo podemos resolverles la necesidad de transporte que tienen a priori las escuelas rurales, que los gurises puedan ir al liceo de Canelones, Santa Lucía o Las Piedras, y que haya una conectividad también con el tema de salud. Si el transporte avanza nosotros entendemos que avanza el departamento, porque vos también podés asfixiar una zona si no le das la movilidad.
—Así como ponía el ejemplo de COPSA a los efectos de decir que lo primero que se cubrió fue las escuelas rurales y que los gurises que viven en las zonas rurales tengan la llegada a la centralidad por los temas de estudio y por los temas de salud, el objetivo es ver objetivamente cuáles son las realidades de esas escuelas, entonces vamos a venir, como fuimos a otras en Rincón del Colorado, porque estamos hablando de las mismas líneas: Las Piedras-Las Brujas, Cerrillos-Canelones y Cerrillos-Las Piedras, o sea que aprovechando esta movida que vamos a hacer tenemos que ver cómo podemos resolverles la necesidad de transporte que tienen a priori las escuelas rurales, que los gurises puedan ir al liceo de Canelones, Santa Lucía o Las Piedras, y que haya una conectividad también con el tema de salud. Si el transporte avanza nosotros entendemos que avanza el departamento, porque vos también podés asfixiar una zona si no le das la movilidad.
—¿Qué llegada hay al liceo o a la UTU de Cerrillos, desde qué lugares del campo?
—Honestamente no lo sé. Sí hay un servicio de transporte que tiene una movilidad que normalmente se ata a este tipo de cosas, sino los reclamos nos llegan de inmediato. Pero lo que quiero transmitir es que si vos tenés un servicio de transporte que sea sostenible, si nosotros aceitamos las combinaciones acá en Rincón del Colorado, la policlínica que está ahí va a tener más movilidad porque la gente va a poder ir y venir. Una vez una vecina en San Jacinto decía: “si a mí se me ocurre ir a Montevideo al cine no puedo ir”, y tiene razón, pero también es cierto que el sistema de transporte departamental no sostiene que haya todos los días un servicio a las doce de la noche para cuando quieras ir al cine. Esa es la realidad que tenemos, no es que no corresponda.
—¿En esos casos no puede haber un subsidio de por medio para que haya un COPSA a la una de la madrugada?
—Eso es lo que te decía recién, tenemos que discutir las políticas de transporte a nivel nacional para que baraje y reparta de vuelta porque la torta en el servicio de transporte está mal repartida.
—Ahí entrarían la Intendencia, el Ministerio y las empresas.
—Entran el Ministerio de Transporte, el Ministerio de Economía, las Intendencias, y las empresas son las que reciben el resultado final. No me complica que estén, si están aportan, tienen que estar las empresas, tienen que estar los trabajadores, pero con quien vos definís las políticas de transporte es con el estado. Voy a poner un ejemplo, el litro de gasoil sale unos 40 pesos, pero una empresa de transporte suburbano lo paga 6 pesos.
—Ya está subsidiado.
—Ya está subsidiado.
—Está subsidiado. Una línea de transporte de Montevideo, que el ómnibus llena cuatro o cinco veces en el mismo viaje, paga 10 pesos, y en el transporte de Canelones el litro de gasoil sale casi 13 pesos. Entonces estamos diciendo que hay subsidio, que está desde nuestra opinión mal barajado, que yo que tengo el transporte más caro, que cargo menos gente, que ando por calles de tierra y que tengo que hacer muchos kilómetros, que me llevo veinte personas en un viaje en el mejor de los escenarios, el gasoil me sale mucho más caro, ¿cómo se entiende? Hay que tener una política de transporte nacional que nos permita solucionar eso.
—¿Qué cosas se están subsidiando a nivel departamental?
—Los estudiantes, que hoy viajan gratis, existe un subsidio que lo paga el Ministerio de Economía y Finanzas por intermedio del Ministerio de Transporte y Obras Públicas por los boletos del estudiante y el estudiante viaja gratis, cuando no hace mucho tiempo había gurises que no iban al liceo porque no tenían el acceso al boleto. El otro subsidio que existe es el del gasoil, y fijate que si hoy el gasoil que se paga un promedio de 9 pesos, si hacemos un promedio de los tres sistemas el boleto te sale 22 pesos, cuánto te saldría si el gasoil te lo cobraran a 40 pesos como te sale en la estación. Ese es el más importante de todos los subsidios que hoy hay. Y después por ejemplo la Intendencia de Montevideo tiene posibilidad de subsidiar al transporte departamental de Montevideo y pone guita, mientras que Canelones recién en 2012 equiparó sus cuentas, teniendo una balanza comercial en cero, no está en condiciones de poner guita para que el boleto salga más barato. Entonces estamos convencidos de que tiene que haber una mejor redistribución de esos subsidios que permitan que podamos tener un margen más amplio para hacer este tipo de cosas. Y lo otro, la complementación entre el sistema de transporte suburbano y el departamental, que no tenga un COPSA que venga de Montevideo a Santa Lucía venir hasta acá, que haya un departamental que te arrime hasta ahí y vos tengas la opción de moverte para un lado y para otro.
—¿A veces los problemas de todo lo hablado también pueden llegar a surgir de que algunas empresas de transporte son más caprichosas que otras?
—Los caprichos irán más allá o más acá dependiendo de quien dirija, pero si vos tenés claro cómo dirigís y cortás los vicios de todo eso no hay capricho que valga.
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